El rincón al que ningun cuerdo entraría, y que vos estás visitando.

domingo, 6 de abril de 2008

Cacerola de teflon.


¿Porqué que hacer un texto enorme intentando reflejar la situación actual de un país, cuando simplemente puedo poner una canción?
No se porque la escribió quien la escribió, si es un hipócrita o un adulador. No se si sus palabras y sus actos de condicen. No me importa su rostro sino su voz, y lo dicho muesta, una parte siquiera, de la realidad. Algunos no podrán verla, a otro no les convendrá, pero es un fragmento de realidad que no se puede evitar...



No te oí... En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos,
por los viejos olvidados.

No te oí... Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes sólo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes, con valiente aroma de olla popular.
Cacerola de teflón, a los bazares
o a sonar con los tambores militares
como tantas veces te escuché sonar.

No te oí... cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente, asfixiado.
No te oí. Puede ser que mis oídos oigan mal,
pero no escuché en la exposición rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,

por el tiempo venidero, porque venga para todos.

No te oí ni te oiré porque no hay modo
de juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.
Cacerola de teflón, volvé al estante
de los muebles de las casas elegantes
que las cocineras te van a extrañar.
Cacerola de teflón, a los bazares
o a sonar en los conciertos liberales
como tantas veces te escuché sonar.

No te oí en el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán.
No te oí en los desalojos ni en los barrios inundados de este lado.
No te oí, en la esquina de Rosario que estalló
Cuando el ángel de la bici se calló
y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba,
desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante.
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.
Cacerola de teflón, a los bazares

o a llenarte de los más ricos manjares
que en la calle no se suelen encontrar.

Cacerola de teflón, andá a c... ocinar.




Yotuel...

lunes, 31 de marzo de 2008

La sangre de los muertos, si que es argentina.



El 2 de abril de 1982, cinco mil efectivos al mando del general Benjamín Menéndez desembarcaban en las Islas Malvinas, dando comienzo a una operación militar suicida, condenada al fracaso desde sus comienzos. No era este el intento patriótico de un país por devolver la soberanía argentina a unas islas lejanas y olvidadas, sino el último intento desesperado de un gobierno de facto por mantenerse en el poder. Un poder tomado por la fuerza las armas y sostenido por ellas.
El mundo no apoyo a nuestro país tercermundista como algún militar habrá previsto ingenuamente. Las historias de exiliados, torturados y desaparecidos sobrevolaban países en los que, a diferencia del nuestro, no eran censuradas. Fuimos catalogados como país agresor, las organizaciones internacionales nos dieron la espalda, los intereses económicos prevalecieron, y hasta países "hermanos" brindaron su apoyo económico y logístico a la potencia extranjera, históricamente prepotente e imperialista.
649 soldados argentinos perdían la vida en un conflicto absurdo, sumándose así a la infinita lista de víctimas de la dictadura genocida. Y también 255 británicos, que eran tan culpables de la mediocridad de su gobierno, como los argentinos de la ilegalidad del nuestro.
Y no olvidemos a los sobrevivientes, porque no es solo héroe quien murió como suelen enseñarnos. Cientos de argentinos volvían a un país que les daba la espalda, como mal recuerdo de la dictadura militar. Y así, olvidados, debieron soportar los tormentos que invariablemente les esperaban: las heridas físicas que con suerte sanarían, y las psicológicas, que nunca desaparecen. Todavía hoy gritan por una contención que nadie supo darles, y luchan por los beneficios que cualquier ex-combatiente merece, como triste consuelo. Pero no todo ha cambiado mucho, y otros gobiernos, esta vez democráticos, vuelven a fallarles.
Hoy, como forma de protesta, solo nos queda la memoria. Una memoria que nos enseñe que el patriotismo no consiste en odiar a un país, que la justicia jamás vendrá de la mano de un gobierno ilegal y que la soberanía no vale la vida de cientos de seres humanos. Una memoria que, de una vez por todas nos permita decir con sinceridad: nunca más.




Yotuel...

jueves, 20 de marzo de 2008

Carta abierta a mi nieto o nieta.



Dentro de seis mese cumplirás 19 años. Habrás nacido algún día de octubre de 1976 en un campo de concentración. Poco antes o poco después de tu nacimiento, el mismo mes y año, asesinaron a tu padre de un tiro en la nuca disparado a menos de medio metro de distancia. El estaba inerme y lo asesinó un comando militar, tal vez el mismo que lo secuestró con tu madre el 24 de agosto en Buenos Aires y los llevó al campo de concentración Automotores Orletti que funcionaba en pleno Floresta y los militares habían bautizado "el Jardín". Tu padre se llamaba Marcelo. Tu madre, Claudia. Los dos tenían 20 años y vos, siete meses en el vientre materno cuando eso ocurrió. A ella la trasladaron -y a vos con ella- cuando estuvo a punto de parir. Debe haber dado a luz solita, bajo la mirada de algún médico cómplice de la dictadura militar. Te sacaron entonces de su lado y fuiste a parar -así era casi siempre- a manos de una pareja estéril de marido militar o policía, o juez, o periodista amigo de policía o militar. Había entonces una lista de espera siniestra para cada campo de concentración: Los anotados esperaban quedarse con el hijo robado a las prisioneras que parían y, con alguna excepción, eran asesinadas inmediatamente después. Han pasado 12 años desde que los militares dejaron el gobierno y nada se sabe de tu madre. En cambio, en un tambor de grasa de 200 litros que los militares rellenaron con cemento y arena y arrojaron al Río San Fernando, se encontraron los restos de tu padre 13 años después. Está enterrado en La Tablada. Al menos hay con él esa certeza.
Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste. Me lo aseguró el padre Fiorello Cavalli, de la Secretaría de Estado del Vaticano, en febrero de 1978. Desde entonces me pregunto cuál ha sido tu destino. Me asaltan ideas contrarias. Por un lado, siempre me repugna la posibilidad de que llamaras "papá" a un militar o policía ladrón de vos, o a un amigo de los asesinos de tus padres. Por otro lado, siempre quise que, cualquiera hubiese sido el hogar al fuiste a parar, te criaran y educaran bien y te quisieran mucho. Sin embargo, nunca dejé de pensar que, aún así, algún agujero o falla tenía que haber en el amor que te tuvieran, no tanto porque tus padres de hoy no son los biológicos -como se dice-, sino por el hecho de que alguna conciencia tendrán ellos de tu historia y de como se apoderaron de tu historia y la falsificaron. Imagino que te han mentido mucho.
También pensé todos estos años en que hacer si te encontraba: si arrancarte del hogar que tenías o hablar con tus padres adoptivos para establecer un acuerdo que me permitiera verte y acompañarte, siempre sobre la base de que supieras vos quién eras y de dónde venías. El dilema se reiteraba cada vez -y fueron varias- que asomaba la posibilidad de que las Abuelas de Plaza de Mayo te hubieran encontrado. Se reiteraba de manera diferente, según tu edad en cada momento. Me preocupaba que fueras demasiado chico o chica -por ser suficientemente chico o chica- para entender lo que había pasado. Para entender lo que había pasado. Para entender por qué no eran tus padres los que creías tus padres y a lo mejor querías como a padres. Me preocupaba que padecieras así una doble herida, una suerte de hachazo en el tejido de tu subjetividad en formación. Pero ahora sos grande. Podés enterarte de quién sos y decidir después qué hacer con lo que fuiste. Ahí están las Abuelas y su banco de datos sanguíneos que permiten determinar con precisión científica el origen de hijos de desaparecidos. Tu origen.
Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.
Los sueños de Marcelo y Claudia no se han cumplido todavía. Menos vos, que naciste y estás quién sabe dónde ni con quién. Tal vez tengas los ojos verdegrises de mi hijo o los ojos color castaño de su mujer, que poseían un brillo especial y tierno y pícaro. Quién sabe como serás si sos varón. Quién sabe cómo serás si sos mujer. A lo mejor podés salir de ese misterio para entrar en otro: el del encuentro con un abuelo que te espera.



Juan Gelman, 12 de abril de 1995.

lunes, 10 de marzo de 2008

Jade


Empieza a cansar esto del blog. Pero bueno, ahí va un cuento:


La más bella e impoluta de las deidades, suspiraba abrumada por la impasible monotonía de su existencia. La eternidad la asfixiaba, la aprisionaba en una penumbra inamovible e infinita.
Entonces, decidió crear el tiempo. Deseaba sentir su eterno y sutil avance, acariciando cada fibra de su ser. Esperaba que disipase la desesperante quietud de su inmortalidad.
Pero el tiempo no es tiempo, sin la existencia de algo que haga notar su paso.
Entonces la diosa de piel nívea creo el universo.
Pero nada alteraba la monotonía.
Planetas, estrellas y galaxias nacían y morían bajo su influjo. Inalterables se sucedían los ciclos del universo: nacimiento, esplendor, agonía y muerte. Nada escapaba a ellos.

Esperanzada, la deidad creo vida, el más maravilloso de sus dones. Y no solo la creó, sino que otorgo a sus creaciones la capacidad de reproducirla. El precio impuesto fue su mortalidad. Animales, árboles y plantas, todos, inevitablemente, sucumbían a los designios de la muerte.
Por un tiempo pudo calmar sus ansias y acallar su espíritu. Al fin sentía el tiempo deslizarse, suave e inexorablemente, arrastrando consigo la efímera mortalidad de sus criaturas.
Sin embargo, sus creaciones, instintivas y primordiales, resultaron angustiosamente predecibles. Pronto, muy pronto, dejaron de deslumbrarla y se volvieron cíclicas y tediosas.
Ella necesitaba un ser único, tan impredecible como imperfecto. Fue así que de barro y arena, moldeo maternalmente al preferido de sus seres, el hombre. Su propio y grotesco reloj de arena, que le haría sentir para siempre el influjo perpetuo de las arenas del tiempo.

Los hombres muy pronto se diferenciaron de las demás criaturas. Concientes de sus propias limitaciones, y de sus virtudes únicas no tardaron en convertirse en los soberanos de su destino. Moldearon su entorno, manipularon a sus hermanos y doblegaron la vida.
La diosa, satisfecha, sonreía al contemplar a sus belicosas creaciones.
Eran su juguete favorito y sus miserias nada significaban para ella. Sus ingenuos afanes de inmortalidad la divertían particularmente.
Eterna y omnipotente, la deidad los observaba.

Pero un día, los humanos sucumbieron a la monotonía. Nacimiento, esplendor, agonía y muerte, los ciclos se repetían de nuevo inexorables. Su tediosa existencia resultaba exasperante.

La deidad, hastiada, hizo un gesto y desaparecieron los hombres. Hizo otro y desapareció el universo. Uno más y desapareció el tiempo.
Resignada y sombría, hizo un gesto y desapareció.



Yotuel

lunes, 25 de febrero de 2008

...


Le enseñaron a no pensar ni razonar, enseñanza vital.
Jamás reaccionar, solo aceptar, eran premisa ideal.
¡Joven cordero te vas a callar!
Maldita obediencia, ideal militar.

El solo quería una vida normal, algo banal.
Tapar los sentidos, una costumbre social.
El silencio le hacía pensar, ¡algo intelectual!
Las ideas hay que matar, nada es casual.

¿Libertad? Una idea animal, nada esencial.
¿Justicia? La has de mirar en algún canal.
¿Paz? Bajo esta bandera no la has de encontrar.
¿Amor? No existe tal cosa, solo procrear.

Tu vida se va a marchitar, te acostumbrarás.
Enciende la TV, lo vas a olvidar.
¿Pensar?, que ingenuo ideal .
¿Algo mejor? Jamás lo sabrás.

Lucha de clases, batalla tribal.
Desenlace inminente e historia oficial.
Poder nacional, autoridad criminal,
masacre inocente, eterno final.



Yotuel

martes, 19 de febrero de 2008

Parafraseando a Einstein


Frases, refranes, proverbios. Siempre me fascinaron. No sabría explicarlo, es la capacidad de ciertas personas de decir tanto en tantas pocas palabras la que me atrae. Una frase puede enseñar mas que un libro, una conversación, y no hace falta aclararlo, mas que unas cuantas materias de la secundaria.

Entonces asi se inaugura esta "sección" en donde iré poniendo algunas de las (a mi modo de ver) mejores frases jamás dichas.

Para empezar Albert Einstein, considerado uno de los hombres mas brillantes de toda la historia. Pero no me interesa de él su inteligencia exepcional, o todos sus para mi incomprensibles conocimientos científicos, sino su sincera humildad y simpleza de espíritu, sus ideales simples y su alegre sabiduría.



Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.


Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.


Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.


El azar no existe; Dios no juega a los dados.


Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío.


No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicarselo a tu abuela.


No sé con qué armas se luchara en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: Palos y mazas.


El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados.


Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.


Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela.


El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.


Una velada en que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida.


¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.



Espero que las disfruten tanto como yo...



Yotuel

martes, 5 de febrero de 2008

Noctambuleando.


Honremos a la gran trajicomedia que llamamos vida. Ahí va un texto rápido de madrugada.




Un señor va con su esposa embarazada y sus dos pequeños hijos rumbo a Mar del Plata luego de un agotador año de explotador y mal pago trabajo.

Las primeras 4 horas de viaje son tolerables, las siguientes tres agotadoras y las ultimas insoportables. Maneja a una velocidad promedio y segura por una ruta de un solo carril abarrotada de camiones que viajan en ambos sentidos. Grandes tractores y maquinas cosechadoras circulan una ruta de un solo carril cuya capacidad se ve excedida. La velocidad promedio de 100 km/h se ve reducida al molesto traqueteo de los grandes armatostes que no exceden los 40 km/h.

El viaje ya lleva 10 horas, el conductor esta cansado y tiene el pie entumecido. Sus pequeños hijos inquietos no ven la hora de llegar y no paran de hacérselo notar. Una interminable fila de autos y vehículos pesados hacen necesario un continuo adelantamiento si el conductor desea ir a una velocidad superior a la de un crustáceo.

Claro, todo seria más sencillo si la empresa que cobra peajes exiguos invirtiera un poco mas en la ruta que pide a gritos convertirse en autopista. Los pozos, la falta de señalización y banquina no mejoran la situación. Ahora, analicemos tres posibles desenlaces:


1) El conductor extenuado, harto y con unas incontenibles ganas de llegar a destino comete un error HUMANO, es cierto. Un mal cálculo y una salida precipitada significan la embestida de un camión a una velocidad de 80 km/h.
Saldo: 4 muertos.

Claro, este error HUMANO, tal vez no hubiera sido tal si la autopista que nunca fue permitiera un transito mas fluido que no instara a tantas maniobras peligrosas para llegar a destino.


2) El ya tan mencionado conductor, maneja a tan alta velocidad como su vehiculo de fabricación coreana se lo permite sin moverse como una cometa. Puedo asegurar que no es una velocidad supersónica ni mucho menos.

El viaje se convierte en travesía al tener que esquivar los innumerables baches que adornan la ruta. Un bache del tamaño del monte kilimanjaro hace imposible el esquivarlo. El conductor lo atraviesa, pierde el control y acaba dando trompos hasta detenerse contra un árbol. (Ups, ruta sin valla de contención) Error humano, pero no del conductor sino del empresario que administra la ruta. Y no se hasta que punto será justo llamarlo humano.

Saldo: 4 muertos.

Tal vez ese pequeño cráter en tan segura ruta tuvo algo que ver con el accidente.


3) Volvemos a un punto ya señalado, la falta de señalización. La feliz pareja y sus querubines sueñan con las bellas playas marplatenses (no tan bellas como en las publicidades, pero con cierto encanto sin duda)

El conductor maneja de noche para evitar el tránsito pesado. Las curvas con algo abruptas y no están señaladas. Como las habilidades extrasensoriales del buen conductor no están desarrolladas, no aprecia la curva que se aproxima.
Desprevenido sigue su recto camino. Claro, cual es su sorpresa al enterarse de que ya no esta en la ruta, sino flotando en un hermoso pero algo peligroso río bonaerense. Los autos no saben nadar, claro esta.

Saldo: 4 muertos.

Estoy convencido de que el conductor le hubiera hecho caso a un cartel que anunciara el giro hacia la derecha. Al menos claro, que tuviera unas firmes convicciones suicidas.


Pero por suerte no hay de que preocuparse, las rutas argentinas son seguras (para transitarlas en helicóptero). Solo queda esperar que el progreso traiga a nuestras puertas a esas maravillas de la aeronáutica.



No colabore con las funerarias, si es pelotudo, no conduzca.



Yotuel

martes, 25 de diciembre de 2007

Llamado a la originalidad.


¿Habremos perdido la originalidad y el buen gusto? Escribo esto cansado de las modas, de los hacedores de modas, de los seguidores de las modas, los enfermos de la moda, y, porque no, de los escapan de las modas existentes solo para crear otras tantas.

Uno con solo ponerse en contacto con grandes cantidades de personas, puede ver a decenas y decenas de clones, los mismos peinados, cortes y remeras, hasta las mismas miradas e idéntico caminar.
Las dos preguntas que surgen inevitablemente son:
¿Qué sacrificios hacemos por estar a la moda?
¿Qué beneficio nos aporta?

La primera es un tanto compleja de responder. Lo que uno hace al momento de obsesionarse con un moda, es perder su originalidad, sus rasgos característicos, todo aquello que lo hace ser distinto, ser parte de una minoría y por tanto especial.

Sobre el beneficio, la respuesta que se me ocurre es una sola. Lo que ganamos es aceptación de las mayorías. Todos aquellos que no tiene la suficiente autoestima para enorgullecerse de sus propias características, de sus defectos y virtudes, aquellos que tienen miedo a ser señalados, a una mirada de desdén, a un gesto reprobatorio, lo que buscan es simple y llana aceptación de parte de los demás.

Así, con el tiempo, el término de que somos personas únicas e irrepetibles, se aleja lentamente de la realidad. Mientras, más y más con convertimos en un ejército de personas idénticas, con la misma apariencia, los mismos pensamientos, gestos y actitudes.

Lo curioso, es que sentimientos como la amistad o el amor, se basan en encontrar en el otro lo que uno no posee. ¿Qué va a pasar entonces, cuando todos seamos absurdamente similares, cuándo ya no halla nada en otra persona que nos resulte ajeno o interesante?

Por eso, basta de seguir modas, basta de ser uno más en el gentío. Sean originales, únicos, especiales, distintos, increíbles, locos y hasta absurdos. Pero lo más importantes, sean ustedes mismos.



Yotuel...

lunes, 12 de noviembre de 2007

In memorian...


En el año 1854 el jefe indio Noah Sealth , en respuesta a una propuesta de crear una reserva que suponía el despojo de las tierras indias, contestó al presidente estadounidense Franklin Pierce con elocuencia, belleza y sabiduría ancestral. Ese anciano "salvaje", en tan triste carta puso de manifiesto una inteligencia que trasciende culturas, fronteras y razas. Una sabiduría poética, tan antigua como la naturaleza, e igual de impoluta.
Palabras sencillas y sublimes, que irradian paz y hacen replantearnos nuestro modo de vida.


"¿Como se puede comprar o vender el firmamento, ni aun el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.
Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿Como podran ustedes comprarlos?
Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocio en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto, es sagrada a la memoria y el pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los arboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco olvidan su pais de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas, en cambio nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran aguila; estos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los humedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.

Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envia el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos esta pidiendo demasiado. Tambien el Gran Jefe nos dice que nos reservara un lugar en el que podemos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertira en nuestro padre, y nosotros en sus hijos. Por ello consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es facil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.
El agua cristalina que corre por los rios y arroyuelos no es solamente agua, sino que tambien representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada, y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagorico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atras la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra de sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres, como el patrimonio de sus hijos son olvidados.Trata a su madre, la Tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorara la tierra dejando atras solo un desierto. No se, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena la vista del piel roja. Pero quizas sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada.

No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los arbolesen primavera o como aletean los insectos.Pero quiza tambien esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece insultar nuestros oidos. Y, despues de todo, ¿Para que sirve la vida, si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, asi como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodia o perfumado con aromas de pinos. El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento - la bestia, el arbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos dias es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire no es inestimable, que el aire comparte su espiritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, tambien recibe sus ultimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas. Por ello consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondre una condicion: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de bufalos pudriendose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una maquina humeante puede importar mas que el bufalo al que nosotros matamos solo para sobrevivir.

¿Que seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre tambien moriria de una gran soledad espiritual; Porque lo que le sucede a los animales tambien le sucedera al hombre. Todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurriria a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.
Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado.
Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrira a los hijos de la tierra. El hombre no tejio la trama de la vida; el es solo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a si mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con el de amigo a amigo, queda exento del destino comun.

Despues de todo, quizas seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quiza el hombre blanco descubra un dia: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es asi. El es el Dios de los hombres y su compasion se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se daña se provocaria la ira del creador. Tambien los blancos se extinguiran, quizas antes que las demas tribus. Contaminan sus lechos y una noche pereceran ahogados en sus propios residuos. Pero ustedes caminaran hacia su destruccion, rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios que los trajo a esta tierra y que por algun designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por que se exterminan los bufalos, se doman los caballos alvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Donde esta el matorral? Destruido. ¿Donde esta el aguila? Desaparecio. Termina la vida y empieza la supervivencia.




Yotuel...

jueves, 1 de noviembre de 2007

Bendita educación.


De todas las motivaciones con las que comenzé este proyecto, solo persiste una: el afán de expresarme. Ese pequeño, raído, pero orgulloso afán es el que mantiene vivo este alicaído blog.
Prefiero imaginar a misteriosos visitantes, leyendo avidamente en la penumbra de una oscura madrugada, a ver la triste realidad, un energumeno obstinado en escribir obras de dudosa calidad literaria.

Hoy dejo un texto que escribí sobre mi escuela, que indudablemente, podría describir a la perfección a decenas de escuelas argentinas. No menor fue el revuelo que este texto, pegado en baños y demás lugares, generó en el establecimiento. Algunos de sus miembros, inequívocamente identificados con los ficticios personajes, expresaron su violenta disconformidad. Y sin embargo, su autor, asiste regularmente y sin mayores complicaciones a dicho lugar.
A pesar de lo agresivo del texto, increiblemente fue escrito como una crítica constructiva, o tal vez no, fue solo la obra de un adolescente perturbado, quien sabe? Ustedes, ilusorios visitantes decidirán.


Bendita educación.

Quiero contarles de una escuela única, fiel representante del sistema educativo.

Era ésta una sencilla escuela barrial, antigua y conservadora; superior según algunos de sus miembros más viejos y experimentados. Esta escuela enarbolaba orgullosa las banderas del elitismo y la perfección. Se enceguecía con sus ideales de superioridad y distinción académica. Contaba a quien quisiera escucharla, y a quien no también, las cualidades de su infraestructura y nivel educativo. Verborragicamente nombraba a sus miembros más sobresalientes y contaba sus innumerables proyectos.
Muchas eran ciertamente las virtudes de esta escuela y de su comunidad, mas como en todas, los defectos afloraban.

Lamentablemente, como digna conservadora, su directora era incapaz de ver los defectos de esta, de ella misma y de sus pares. Y así continuaban entonces, indemnes, sus miembros perpetuándose, mientras la comunidad, instruida en el arte del conformismo por su misma escuela, aceptaba los hechos sin cuestionamiento alguno.
Entonces así fue, que el poder termino por corromper y de esta manera los disconformes, los luchadores, los revolucionarios, los que creían en el cambio, los que mantenían viva la llama idealista fueron humillados. Algunos hastiados y con lágrimas amargas, se marcharon. Otros, los más, eligieron callar y seguir con sus vidas.

Esta comunidad, como otras tantas, no respetaba los pilares de la educación pública. La escuela laica, era reemplazada por una virgen suplicante y una derruida capilla. La escuela pública, se exiliaba ante una cuota poco optativa. Esto era fundamental eran sus argumentos, ¿como podríamos mantener la bienamada escuela sin esa insignificante colaboración? Así era, que la estructura importaba más que nuestro derecho a la educación totalmente pública, que las paredes pintadas y prolijos pasillos se imponían a lo que era justo y necesario.
Colateralmente, el equipo directivo obtenía otros beneficios. Así condenaban a la escuela a un determinado estrato social que en nada se condecía con el presente nacional. Así se aseguraban de no ver a ningún joven descalzo y helado, a una adolescente hambrienta que exigía una copa de leche o a más jóvenes embarazadas de las estrictamente necesarias.
¿Como se atreverían estas personas que pueblan este oscuro país a estudiar en tan distinguido establecimiento?

Los que protestaban, eran callados y se convertían en parias y objeto de persecución. Los oportunistas, los falsos y falaces, los que se vendían al mejor postor, era recompensados con indulgencia y tratos preferenciales.
Lenta e irremediablemente, los jóvenes, el porvenir, eran condenados a un futuro donde no sabrían defenderse, en donde fachos empleadores pisotearían sus cabezas, en donde un estado corrupto corrompería sus almas y un sistema enfermo, destruiría sus ingenuos y bellos ideales.
Un futuro triste, pero en donde no se habían perdido las esperanzas, y en donde sería fundamental, la piedra angular del cambio, una nueva generación consiente, crítica y pensante; instruida en el sacrificio, el respeto y la igualdad. Justamente, el tipo de conocimientos que no se ensañaban en la escuela. Algunos le llamarán casualidad, yo no lo creo…


*Los hechos y personajes anteriormente narrados son ficticios, cualquier similitud con la realidad, es obra de tu inquieta
imaginación*


Yotuel...

jueves, 11 de octubre de 2007

Desiderata.


Hoy tuve una meditación metafísica al mas puro estilo Descartes. Navegando plácido por un océano infinito de frases, proverbios y citas, descubrí cuanta gente sabia hay en el mundo, cuantas personas con la capacidad innata de expresar fielmente en palabras, lo que dicta su corazón. Entonces de pronto me sentí cohibido, indigno de gastar palabras, incapaz de elaborar un texto racional. Entonces, pensé, hoy no es un día para escribir, es un día para leer. Y acá estoy, leyendo, asimilando, pensando, meditando.

Me hallaba en la gran dicotomía de la vida que supone pensar en que subir a mi humilde blog, cuando tope, por esos inexplicables designios del destino, con un texto hermoso, bello, profundo. Esos que en pocas palabras, delatan toda un filosofía de vida y una forma de ver el mundo. Para todos los que se sientan desbordados por lo problemas, cansados y asqueados, y les cueste encontrar algunos motivos por los que vivir y no descargarse una .42 en la cien, acá esta, una pequeño manual para la felicidad. Con ustedes, Desiderata…


Desiderata

Camina plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda qué paz puede haber en el silencio. En la medida de lo posible y sin traicionarte procura vivir en buenos términos con todo aquel que te rodea. Di tu verdad tranquila y claramente; y escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen una historia que contar.

Evita a los ruidosos y a los agresivos, ellos afligen al espíritu. Si te comparas con otras personas, puedes tornarte vanidoso y amargo; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros y también de tus planes.

Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea; es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo. Sé cuidadoso en los negocios; pues el mundo está lleno de trampas. Pero no dejes que esto te ciegue a la virtud del mundo, muchas personas luchan por grandes ideales, y en todas partes la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo. En especial, no finjas afecto. Tampoco seas cínico ante el amor, porque frente a la aridez y al desencanto, el amor es perenne como la hierba.

Toma con serenidad el consejo de los años, y renuncia grácilmente a los dones de la juventud. Nutre la fuerza del espíritu para protegerte de las desgracias inesperadas, pero no te crees falsos fantasmas. Muchos miedos nacen de la fatiga y la soledad. Sin olvidar una justa disciplina, sé amable contigo mismo.

Eres un hijo del Universo, no menos que los árboles y las estrellas. Tienes derecho a estar aquí. Y no importa si te resulta evidente o no, no hay duda de que el Universo se está desarrollando como debe.

Por ello procura estar en paz con Dios, no importa cómo lo imagines. Y, cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén la paz en tu espíritu en la ruidosa confusión de la vida.

A pesar del trabajo duro, las falsas esperanzas y los sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso.

Procura estar alegre.

Lucha por ser feliz.



Yotuel...

domingo, 7 de octubre de 2007

Hasta siempre comandante.



Un 8 de octubre como el de hoy, hace exactamente 40 años, en el lejano pueblo de La Higuera, moría uno de los más grandes revolucionarios de nuestra remota América, Ernesto “Che” Guevara.

Quién diría que Ernestito, ese joven débil, asmático y algo consentido, lucharía en la inexpugnable Sierra Maestra o en la remota selva boliviana, resistiendo al frío, al hambre y dando ejemplar esfuerzo hasta el último suspiro.
Quién pensaría que aquel joven aventurero argentino se convertiría en el símbolo mundial de la rebeldía y el inconformismo y que su cara, inmortalizada en una foto, aparecería en donde sea que una muchedumbre enardecida reclame por sus derechos.
Quién hubiera imaginado, que ese hijo predilecto de la clase alta, recibido en la más elitista de las carreras universitarias, lucharía por la reivindicación de los derechos indígenas y por una América unida.
Quién le hubiera creído, a quien dijese que ese inexperto guerrillero de rasgos leoninos, guiaría a Cuba a una revolución sin precedentes, en contra del subyugante imperialismo.
Quien hubiese esperado que el Che abandonase su amada Cuba y, fiel a sus ideales, visitase los rincones más inhóspitos del mundo, predicando la revolución.
Quien hubiera pensado, que el Che no viviría por siempre, que como otros encontraría su final y que su corazón, exhausto, dejaría de latir.

¿Qué es lo que hace tan fascinante al “Che”, que lo hace intrínsecamente único? Será, como algunos sostienen, su trágica historia, su belleza, su condición de mártir o sus ideales. Personalmente prefiero creer que fue su sinceridad; tal vez fue el último gran hombre que dijo lo que pensó, y que hizo lo que dijo. Un hombre dispuesto a morir por sus ideales, equivocados o no, es inevitable merecedor de un sincero respeto. ¿Cuantos de los mediáticos políticos y los falsos lideres espirituales que pueblan este oscuro planeta, estarían dispuestos a dar su vida, y su muerte, por la causa que predican?


Cierto es que su figura no fue impoluta, que cometió muchos errores. Los grandes hombres, tienen la condición de cometer grandes errores, y el Che no fue la excepción. Su fe en su causa revolucionaria, lo llevo a fusilar hombres en la revolución cubana, aunque es importante aclarar todos ellos fueron sometidos a juicio. Tal vez el error mas grande para sus defensores, fue el que le costo la vida, una precipitada incursión en la hostil selva boliviana.

Para finalizar, aquellos que se dicen seguidores del Che, que se sienten identificados son su figura o sus ideales, si quieren honrar su memoria, nunca agachen la cabeza, condigan sus palabras y sus actos, mantengan vivos sus ideales pero por favor, no compren una remera o una mochila con su cara, que al único que honran, es al capitalismo con que nuestro querido revolucionario lucho toda una vida.


Yotuel...

viernes, 5 de octubre de 2007

El principio del fin.


Saludos blogeros, internautas y personas ociosas. He aquí un blog más, que seguramente transitará sin pena ni gloria por ese vasto océano llamado internet. El blog surge basicamente de la nesecidad patológica de expresarme, del afán de entrar en esos selectos círculos blogeros de seudo-intelectuales, pero sobre todo, surge del hartazgo hacia los fotologs, sus limitadas posibilidades, y porque no, sus limitados visitantes.
Como cualquier persona que ponga real esmero en lo que hace, tengo la nesecidad de mostrar que es lo que hago, que es lo que escribo, que pienso y que siento. Que me preocupa y que me es indiferente.
¿Demasiadas pretenciones para un humilde blog? el tiempo lo dirá...

Urbana Poesía es, o pretende ser, un pequeño refugio contra la mundanidad, la ignorancia, la indiferencia, y la frivolidad que nos rodea. Este blog no pretende acabar con el analfabetismo, revolucionar los pensamientos de toda una generacion o fundar una nueva corriente filosófica, sino que tiene objetivos un tanto mas modestos. Si querés pensar un poco en cosas mas profundas que en fechas y ecuaciones, si queres enterarte de algo que no sabías (no hay genio que no halla aprendido algo de un ignorante), o simplemente leer los delirios de un energúmeno como yo, ya sabes, la invitación esta hecha.
No me engaño, tal vez las únicas personas que lean esto sean un pequeño grupo de amigos, pero son esos amigos los que me interesa que lo lean, los que razonan, los que tienen pensamientos profundos, los amantes del filosofar y del delirio, en una palabra: amigos.
Para ellos y para quien (modestia aparte) se halla sentido identificado con lo expresado arriba, mis saludos y respetos.
Yotuel...